Actualidad Musical

22 febrero 2007

"Tom Jones en Concepcion"


No todos los días se asiste en Concepción a un recital de un artista de la talla de Tom Jones, y así lo vieron los cerca de 5 mil penquistas que anoche acudieron a la cita del galés en Collao. Desde que a las 21.45 horas irrumpiera en el escenario con “Raise your hand”, Jones demostró que le gustan los espectáculos que suenen bien. Y parte de ello quedó claro con la presencia de excelentes músicos, incluyendo un magnífico coro y una sección de vientos que daba un toque de glamour a los temas antiguos y una frescura contemporánea a los arreglos más bailables.


El “tigre” es poseedor de una voz potente y única, y en ese sentido demostró estar en excelentes condiciones. Su registro y manejo dieron para arriesgadas baladas, standards más jazzísticos como “Fly me to the moon, algo de blues y canciones folk como “Green green grass of home”, aunque el público encendió y se entusiasmó cuando el concierto entraba en la recta final con temas como “If I only knew”, “She es a lady”, “You can leave your hat on” o “Sex Bomb” Si bien en lo musical el show fue uno de los mejores que se hayan visto en la zona, los aspectos visuales dejaron mucho que desear. La iluminación y la tecnología fue más bien baja, faltaron efectos y las pantallas gigantes brillaron por su ausencia, lo que fue en desmedro de quienes se encontraban en cancha y galería. El mito de sex simbol que consiguió en los sesentas aún se mantiene, y si bien el desplazamiento sobre el escenario fue algo acotado, se las arregló para hacer algunos movimientos arabescos y su famoso rugido de tigre para encantar a las damas presentes.


La hora y media de show se hizo poca, sobretodo por la variedad de estilos en su repertorio, el que finalizaba con el clásico “Its not unusual”. Pero tras un breve receso volvió con dos temas “dance” para luego rematar con “Kiss”. El astro brilló de principio a fin, y el aplauso fue elocuente por parte del público.


Premio a la fe


La noche del martes, tras la llegada de Tom Jones al Hotel Diego de Almagro, no se supo su agenda y los fans se fueron del lugar, excepto Juan Quiroga, el conocido admirador de Elvis que había fabricado un cartel donde el ídolo de Memphis aparecía con su amigo Tom. “Esperaré toda la noche si es necesario, pero este es un sueño que tengo que cumplir”, dijo. Estuvo hasta pasadas las 3 de la madrugada cuando Jones, que venía de una cena, hizo parar el auto y rompiendo el protocolo se acercó a él y firmó el póster. “No tuve la suerte de estar con Elvis pero si con su gran amigo Tom Jones, de quien también soy un fiel admirador. Me dio un abrazo cariñoso y el único autógrafo que ha hecho en Chile. Además habló de Elvis. Valió la pena. Jamás lo olvidaré”, dijo.


Una cena grata


En entrevista con El Sur, Tom Jones ya había manifestado su deseo de probar platos de la zona y beber vinos chilenos. Y así fue. Cerca de la medianoche fue al restaurante Hidalgo`s junto a productores músicos y su hijo Mark, quien siempre lo acompañó en su visita. Primero se sirvió un surtido de mariscos con delicias como ostras, locos, ostiones y camarones, luego el plato principal fue congrio dorado con rissotto piamontese. En cuanto al vino, probó un Chardonnay Marqués de Casa y Concha de la viña Concha y Toro. El productor Kato Senoceaín, presente en la cena destacó el excelente humor y sencillez del artista, quien conversó amenamente de distintos temas y además compartió y se fotografió con parte del personal. Quería tranquilidad y se cumplió.